Escrito por: María José Castro Chile fue ubicado como el segundo país del mundo con más llamadas spam, un 70%, según un estudio realizado por la aplicación identificadora de llamadas Truecaller. Esto encendió las alarmas debido al aumento sostenido de comunicaciones fraudulentas y publicitarias que afectan diariamente a miles de personas. Las llamadas spam corresponden a comunicaciones telefónicas no solicitadas, muchas veces realizadas de manera automática, que buscan ofrecer productos, realizar publicidad invasiva o incluso cometer estafas. Entre las modalidades más virales y más frecuentes destacan los falsos ejecutivos bancarios, supuestos premios, ofertas inexistentes y llamadas silenciosas destinadas a verificar si un número se encuentra activo. El estudio también indicó que durante el último año se identificaron millones de llamadas engañosas a nivel mundial, evidenciando el crecimiento del fraude automatizado y el uso de nuevas tecnologías para engañar a las personas. En Chile, este problema afecta especialmente a adultos mayores y usuarios con menor conocimiento digital, quienes suelen ser víctimas de engaños telefónicos relacionados con bancos, transferencias o situaciones familiares falsas. Muchas veces los delincuentes utilizan la urgencia y el miedo para obtener claves, datos personales o dinero. Especialistas recomiendan no entregar información privada por teléfono, evitar responder a números desconocidos y bloquear llamadas sospechosas o muy insistentes. Además, plataformas como “No Molestar” del SERNAC permiten denunciar llamadas publicitarias excesivas y solicitar el bloqueo de contactos comerciales. El aumento de este tipo de llamadas también genera preocupación por la protección de datos personales y la seguridad digital de los usuarios. Expertos señalan que muchas veces los números telefónicos son obtenidos a través de formularios de internet, redes sociales o filtraciones de bases de datos. El crecimiento de las llamadas spam demuestra cómo la tecnología puede ser utilizada tanto para facilitar la comunicación como para vulnerar la seguridad de las personas. Frente a esta situación, se vuelve fundamental fortalecer la educación digital, promover el cuidado de los datos personales y generar mayores medidas de protección frente a los fraudes telefónicos.
Escrito por: María José Castro Chile fue ubicado como el segundo país del mundo con más llamadas spam, un 70%, según un estudio realizado por la aplicación identificadora de llamadas Truecaller. Esto encendió las alarmas debido al aumento sostenido de comunicaciones fraudulentas y publicitarias que afectan diariamente a miles de personas. Las llamadas spam corresponden a comunicaciones telefónicas no solicitadas, muchas veces realizadas de manera automática, que buscan ofrecer productos, realizar publicidad invasiva o incluso cometer estafas. Entre las modalidades más virales y más frecuentes destacan los falsos ejecutivos bancarios, supuestos premios, ofertas inexistentes y llamadas silenciosas destinadas a verificar si un número se encuentra activo. El estudio también indicó que durante el último año se identificaron millones de llamadas engañosas a nivel mundial, evidenciando el crecimiento del fraude automatizado y el uso de nuevas tecnologías para engañar a las personas. En Chile, este problema afecta especialmente a adultos mayores y usuarios con menor conocimiento digital, quienes suelen ser víctimas de engaños telefónicos relacionados con bancos, transferencias o situaciones familiares falsas. Muchas veces los delincuentes utilizan la urgencia y el miedo para obtener claves, datos personales o dinero. Especialistas recomiendan no entregar información privada por teléfono, evitar responder a números desconocidos y bloquear llamadas sospechosas o muy insistentes. Además, plataformas como “No Molestar” del SERNAC permiten denunciar llamadas publicitarias excesivas y solicitar el bloqueo de contactos comerciales. El aumento de este tipo de llamadas también genera preocupación por la protección de datos personales y la seguridad digital de los usuarios. Expertos señalan que muchas veces los números telefónicos son obtenidos a través de formularios de internet, redes sociales o filtraciones de bases de datos. El crecimiento de las llamadas spam demuestra cómo la tecnología puede ser utilizada tanto para facilitar la comunicación como para vulnerar la seguridad de las personas. Frente a esta situación, se vuelve fundamental fortalecer la educación digital, promover el cuidado de los datos personales y generar mayores medidas de protección frente a los fraudes telefónicos.