El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) informó que, a partir del próximo 28 de febrero, se aplicará un reajuste en las tarifas del transporte público de buses en la Región de Antofagasta, en el marco del proceso gradual de descongelamiento de precios. Con esta actualización, el pasaje adulto tendrá un valor de $550 en Calama, $650 en Antofagasta y $350 en Tocopilla. El seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Enrique Viveros, señaló que esta decisión responde a la necesidad de mantener la sostenibilidad del sistema. “Como Ministerio hemos trabajado constantemente para apoyar a quienes viven en zonas urbanas, rurales, apartadas o aisladas, garantizando una movilidad digna en todo el territorio. Sabemos que este tipo de medidas impacta en la economía familiar, por lo que no son decisiones fáciles de comunicar. Sin embargo, para seguir avanzando hacia un transporte público de calidad, es fundamental resguardar el equilibrio financiero del sistema y hacer un uso responsable de los recursos fiscales”, explicó. Desde la cartera precisaron que las tarifas del transporte público regulado en regiones se determinan mediante un polinomio que considera variables externas como el precio del diésel, el valor del dólar y la inflación, entre otros factores económicos. Nuevas tarifas desde el 28 de febrero: Calama Adulto: $550 Persona mayor: $270 Estudiante: $180 Antofagasta Adulto: $650 Persona mayor: $320 Estudiante: $210 Tocopilla Adulto: $350 Persona mayor: $0 Estudiante: $120 El MTT reiteró que continúa impulsando iniciativas para fortalecer el transporte público, especialmente en sectores aislados y rurales, además de mantener subsidios que permiten a miles de estudiantes trasladarse diariamente a sus establecimientos educacionales. Este ajuste, indicaron, busca optimizar los recursos disponibles, promoviendo la descentralización y la equidad territorial, junto con avanzar en proyectos de modernización y mejora continua del servicio en la región.
La directiva del Sindicato Nacional N°2 de Finning Chile atribuyó a la empresa el origen de la actual huelga, señalando una serie de prácticas que, según indican, habrían afectado el funcionamiento y la continuidad de la organización sindical, que cuenta con más de 60 años de trayectoria. El presidente del Sindicato N°2, Germán Barahona, sostuvo que desde 2022 la empresa habría implementado acciones orientadas a desincentivar la negociación colectiva reglada, favoreciendo —según sus declaraciones— a sindicatos que optaron por procesos de negociación no reglados, a través del otorgamiento de bonos de término de conflicto de mayor monto. De acuerdo con lo informado por la directiva sindical, a mediados de 2025 los sindicatos N°1 y N°4 habrían recibido un bono de término de conflicto superior en 1,5 millones de pesos, condicionado a la aceptación de una negociación no reglada. Posteriormente, en septiembre del mismo año, el Sindicato N°3 habría recibido un bono de 3 millones de pesos bajo condiciones similares. En contraste, señalan que al Sindicato Nacional N°2, que optó por una negociación reglada, no se le habría ofrecido un bono adicional. Asimismo, indican que, pese a que un 84% de sus afiliados votó a favor de la huelga, la propuesta económica presentada por la empresa fue 3 millones de pesos inferior a la entregada al Sindicato N°3. Desde la directiva del Sindicato N°2 sostienen que esta diferencia habría generado un impacto en la afiliación, ya que —según indican— cerca de 150 socios se habrían trasladado a sindicatos que participaron en negociaciones anticipadas, situación que atribuyen a los incentivos económicos ofrecidos. Otro de los puntos planteados por la organización sindical es la aplicación anticipada de beneficios contenidos en los nuevos convenios colectivos a sindicatos que negociaron de manera no reglada, pese a que la vigencia formal de dichos instrumentos estaría establecida para fechas posteriores. Como ejemplo, señalan que el Sindicato N°3 habría comenzado a recibir los beneficios del nuevo convenio el 1 de septiembre, a pesar de que su vigencia oficial estaría fijada para el 1 de enero de 2026, lo que habría implicado el pago anticipado de reajustes salariales y aumentos de bonos. Finalmente, el Sindicato Nacional N°2 indicó que estos antecedentes serían parte del contexto que derivó en la huelga actualmente en curso, situación que, según la directiva, responde a las condiciones en que se desarrollaron los procesos de negociación colectiva.
El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT) informó que, a partir del próximo 28 de febrero, se aplicará un reajuste en las tarifas del transporte público de buses en la Región de Antofagasta, en el marco del proceso gradual de descongelamiento de precios. Con esta actualización, el pasaje adulto tendrá un valor de $550 en Calama, $650 en Antofagasta y $350 en Tocopilla. El seremi de Transportes y Telecomunicaciones, Enrique Viveros, señaló que esta decisión responde a la necesidad de mantener la sostenibilidad del sistema. “Como Ministerio hemos trabajado constantemente para apoyar a quienes viven en zonas urbanas, rurales, apartadas o aisladas, garantizando una movilidad digna en todo el territorio. Sabemos que este tipo de medidas impacta en la economía familiar, por lo que no son decisiones fáciles de comunicar. Sin embargo, para seguir avanzando hacia un transporte público de calidad, es fundamental resguardar el equilibrio financiero del sistema y hacer un uso responsable de los recursos fiscales”, explicó. Desde la cartera precisaron que las tarifas del transporte público regulado en regiones se determinan mediante un polinomio que considera variables externas como el precio del diésel, el valor del dólar y la inflación, entre otros factores económicos. Nuevas tarifas desde el 28 de febrero: Calama Adulto: $550 Persona mayor: $270 Estudiante: $180 Antofagasta Adulto: $650 Persona mayor: $320 Estudiante: $210 Tocopilla Adulto: $350 Persona mayor: $0 Estudiante: $120 El MTT reiteró que continúa impulsando iniciativas para fortalecer el transporte público, especialmente en sectores aislados y rurales, además de mantener subsidios que permiten a miles de estudiantes trasladarse diariamente a sus establecimientos educacionales. Este ajuste, indicaron, busca optimizar los recursos disponibles, promoviendo la descentralización y la equidad territorial, junto con avanzar en proyectos de modernización y mejora continua del servicio en la región.
La directiva del Sindicato Nacional N°2 de Finning Chile atribuyó a la empresa el origen de la actual huelga, señalando una serie de prácticas que, según indican, habrían afectado el funcionamiento y la continuidad de la organización sindical, que cuenta con más de 60 años de trayectoria. El presidente del Sindicato N°2, Germán Barahona, sostuvo que desde 2022 la empresa habría implementado acciones orientadas a desincentivar la negociación colectiva reglada, favoreciendo —según sus declaraciones— a sindicatos que optaron por procesos de negociación no reglados, a través del otorgamiento de bonos de término de conflicto de mayor monto. De acuerdo con lo informado por la directiva sindical, a mediados de 2025 los sindicatos N°1 y N°4 habrían recibido un bono de término de conflicto superior en 1,5 millones de pesos, condicionado a la aceptación de una negociación no reglada. Posteriormente, en septiembre del mismo año, el Sindicato N°3 habría recibido un bono de 3 millones de pesos bajo condiciones similares. En contraste, señalan que al Sindicato Nacional N°2, que optó por una negociación reglada, no se le habría ofrecido un bono adicional. Asimismo, indican que, pese a que un 84% de sus afiliados votó a favor de la huelga, la propuesta económica presentada por la empresa fue 3 millones de pesos inferior a la entregada al Sindicato N°3. Desde la directiva del Sindicato N°2 sostienen que esta diferencia habría generado un impacto en la afiliación, ya que —según indican— cerca de 150 socios se habrían trasladado a sindicatos que participaron en negociaciones anticipadas, situación que atribuyen a los incentivos económicos ofrecidos. Otro de los puntos planteados por la organización sindical es la aplicación anticipada de beneficios contenidos en los nuevos convenios colectivos a sindicatos que negociaron de manera no reglada, pese a que la vigencia formal de dichos instrumentos estaría establecida para fechas posteriores. Como ejemplo, señalan que el Sindicato N°3 habría comenzado a recibir los beneficios del nuevo convenio el 1 de septiembre, a pesar de que su vigencia oficial estaría fijada para el 1 de enero de 2026, lo que habría implicado el pago anticipado de reajustes salariales y aumentos de bonos. Finalmente, el Sindicato Nacional N°2 indicó que estos antecedentes serían parte del contexto que derivó en la huelga actualmente en curso, situación que, según la directiva, responde a las condiciones en que se desarrollaron los procesos de negociación colectiva.