Formarse en un centro de excelencia para regresar y disponer ese conocimiento al servicio de su región. Ese es el compromiso de Daniel Isla, médico egresado de la Universidad de Antofagasta (UA), quien actualmente se encuentra en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) realizando su especialización en Medicina de Urgencia. Su formación es posible gracias a una beca financiada por el Gobierno Regional de Antofagasta (GORE), en el marco de un proyecto adjudicado por el Departamento de Ciencias Médicas de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Antofagasta, denominado “Formación de Capital Humano especializado en el Depto. De Cs. Médicas, FACMO, UA, COD. BIP 40067599-0, iniciativa que materializa una alianza destinada a fortalecer la formación de especialistas y responder a las necesidades sanitarias del territorio. La apuesta tiene un claro sentido social: que profesionales vinculados con Antofagasta accedan a formación médica especializada de alto nivel y que posteriormente ese conocimiento regrese a la región, beneficiando a pacientes, equipos de salud y nuevas generaciones de médicos. Formarse para regresar Egresado de la UA y docente de la institución entre 2022 y 2025, Isla tiene claro cuál será el destino de los conocimientos que está adquiriendo. “Mi compromiso con la Región de Antofagasta es formarme lo mejor posible durante mi especialidad para retornar y entregar todo mi conocimiento a la salud de la región”, señala. Su compromiso se traduce en tres objetivos: contribuir a mejorar la atención en el Servicio de Urgencia del Hospital de Antofagasta, fortalecer la formación de los médicos que egresan de la UA y aportar a una atención de mayor calidad para la comunidad. Daniel reconoce también la responsabilidad que implica recibir una oportunidad financiada con recursos públicos. “Para mí es importante saber que este proyecto tiene una gran inversión y eso me motiva aún más a fortalecer mis conocimientos y mi calidad profesional”, afirma. Una medicina más humana La vocación de Isla tiene también una historia personal. Antes de convertirse en médico, conoció el sistema de salud como paciente y acompañando a familiares en hospitales y consultas. Esas experiencias fueron construyendo su convicción de que la medicina debe combinar excelencia profesional con cercanía y humanidad. “Ser médico significa tener la responsabilidad de acompañar a los pacientes en uno de los momentos más difíciles de la vida, que es la enfermedad. No solamente significa hacer diagnósticos y tratar, sino también acompañar, escuchar y tomar decisiones importantes que puedan marcar el camino de esa persona”, explica. Esta mirada cobra especial relevancia en Medicina de Urgencia, donde pacientes y familias enfrentan situaciones críticas, muchas veces marcadas por la incertidumbre y el temor. Por ello, junto con perfeccionar sus competencias clínicas, Isla espera contribuir a una atención de urgencia cada vez más humana. Conocimiento que se multiplica La elección de la Pontificia Universidad Católica responde a su trayectoria en Medicina de Urgencia, pero también a un elemento que conecta directamente con el futuro profesional de Daniel: la formación docente. “La idea es tener una buena formación para poder ser un aporte dentro de la región, tanto como médico como docente de la Universidad”, sostiene. Su experiencia previa como académico permite que el impacto de esta especialización vaya más allá de la atención de sus futuros pacientes. El conocimiento adquirido podrá también transmitirse a estudiantes y nuevos profesionales, multiplicando los beneficios de esta inversión pública. La alianza entre el Gobierno Regional de Antofagasta y la Universidad de Antofagasta apuesta precisamente por ese efecto: formar especialistas que respondan a las necesidades de la región y del país, generando capacidades que permanezcan y se multipliquen en el territorio. Hoy Daniel Isla se prepara en Santiago. Su horizonte, sin embargo, sigue estando en Antofagasta: volver como especialista, aportar a una mejor atención de salud y contribuir a formar a quienes tendrán en sus manos el cuidado de las futuras generaciones. Una historia que demuestra que invertir en formación médica especializada es también invertir en el futuro y en la calidad de vida de toda una región.
Con una emotiva ceremonia realizada en la Casa Central de la Universidad Católica del Norte (UCN), Radio Sol dio inicio oficial a una nueva etapa en su historia. La entrega simbólica de las llaves de sus nuevas dependencias, ubicadas en el Pabellón J del campus universitario, marcó el comienzo del traslado definitivo de las operaciones de la emisora, consolidando un esperado reencuentro con la institución que forma parte de sus orígenes. La actividad reunió a autoridades universitarias encabezadas por la rectora de la UCN, Dra. María Cecilia Hernández, junto a representantes de la Dirección de Comunicaciones, la Dirección de Proyectos de Infraestructura y el equipo de Radio Sol, quienes destacaron el significado institucional y patrimonial que representa este hito. El regreso al interior del campus universitario no solo responde a un cambio físico de instalaciones, sino también a una visión estratégica orientada a fortalecer el vínculo entre la radio y la comunidad universitaria, potenciando la divulgación del conocimiento, la cultura y el acontecer regional. Más de seis décadas de historia La historia de Radio Sol está estrechamente ligada al desarrollo de la Universidad Católica del Norte. Sus raíces se remontan a octubre de 1966, cuando la entonces Universidad del Norte puso en marcha la primera emisora en Frecuencia Modulada (FM) de Antofagasta. El proyecto nació como la memoria de título del estudiante de Ingeniería Electrónica Raúl Vitalic, quien desarrolló la emisora que posteriormente fue adquirida por la universidad, convirtiéndose en un verdadero hito para las comunicaciones regionales. Años más tarde, en 1982, la casa de estudios creó la Red de Radio y Televisión. Tras adquirir la frecuencia 97.7 MHz, el 24 de abril de 1983 comenzó oficialmente una nueva etapa bajo el nombre de Radio Sol FM, iniciando transmisiones a las 14 horas de aquel domingo. Desde entonces, la emisora se transformó en un referente informativo y musical del norte del país, expandiendo posteriormente su presencia a Arica, Iquique, La Serena y Coquimbo. Un renacer para la radio Durante la ceremonia, la rectora de la UCN, Dra. María Cecilia Hernández, calificó el traslado como un momento histórico para la universidad. Es un momento de gran satisfacción y constituye un hito. La Radio es parte de la historia virtuosa de la Universidad y lo considero como un renacer para abordar las comunicaciones. Es una forma de vincularnos y participar con nuestro entorno de una forma innovadora, señaló. El director de Radio Sol, Pedro Villegas Ángel, reconoció que el cambio implica dejar atrás décadas de historia en las instalaciones de calle Manuel Antonio Matta, aunque aseguró que el futuro abre importantes oportunidades. Estamos felices, aunque con algo de nostalgia por dejar la casa que nos acompañó durante tantos años. Llegar nuevamente a la Universidad Católica del Norte representa una nueva vida para Radio Sol y confiamos en que esta etapa traerá nuevos desafíos y mejores oportunidades para seguir creciendo junto a nuestra audiencia, expresó. En la misma línea, la directora de Comunicaciones de la UCN, Carolina Cortés Carvajal, destacó que este traslado coincide con importantes aniversarios institucionales. Cumplimos 70 años como universidad y también conmemoramos los 60 años de la primera transmisión FM en Antofagasta. Después de mucho trabajo este proyecto se hace realidad y abre el camino hacia una nueva era para Radio Sol, cuyo lanzamiento oficial realizaremos durante octubre junto a toda la comunidad universitaria y regional, indicó. Una radio más conectada con la comunidad El periodista y exdirector de Radio Sol, Eduardo Guggiana Jorquera, valoró especialmente el potencial que ofrece la cercanía con la academia. La radio continuará siendo un medio comercial, pero ahora tendrá una relación mucho más estrecha con la Universidad. Aquí conviven investigadores y académicos de distintas áreas del conocimiento, y el gran desafío será transformar ese conocimiento en contenidos cercanos, útiles y entretenidos para toda la comunidad. Ese será uno de los principales valores de esta nueva etapa, sostuvo. Referente regional A lo largo de más de cuatro décadas, Radio Sol se ha consolidado como una de las emisoras más importantes del norte de Chile. Su programación, credibilidad y cercanía con la audiencia le han permitido mantenerse entre las radios líderes de sintonía según diversas mediciones, además de obtener reconocimientos como el Premio APES a la Mejor Proyección Radial en Regiones. Hoy, desde su nueva casa en la Universidad Católica del Norte, la emisora inicia una etapa que combina tradición, innovación y un renovado compromiso con la información, la cultura y el desarrollo regional, reafirmando su condición de referente de las comunicaciones en el norte del país. Los estudios serán inaugurados oficialmente en el mes de octubre coincidiendo con los 60 años del medio de comunicación de la Universidad Católica del Norte.
Los cielos de la Región de Antofagasta serán escenario de un importante despliegue aéreo este lunes 6 de julio. Entre las 15:00 y las 17:30 horas, aeronaves militares de cuatro países realizarán un sobrevuelo sobre las comunas de Antofagasta, Calama y Tocopilla, como parte de las actividades del Ejercicio Multidominio Salitre 2026, organizado por la Fuerza Aérea de Chile (FACh). La maniobra contempla la participación de aviones F-16, F-39 Gripen e IA-63 Pampa III de las fuerzas aéreas de Chile, Argentina, Brasil y Estados Unidos, los que volarán a una altura aproximada de entre 300 y 600 metros, permitiendo que la comunidad pueda apreciar el paso de estas aeronaves. El sobrevuelo forma parte del programa de entrenamiento de Salitre 2026, ejercicio internacional que reúne a distintas fuerzas aéreas con el propósito de fortalecer la coordinación y la capacidad de respuesta conjunta frente a escenarios complejos. Las operaciones consideran tanto misiones de defensa multidominio como ejercicios de apoyo humanitario, desarrollados bajo procedimientos compatibles con los estándares de la OTAN. Reconocido como uno de los entrenamientos aéreos más relevantes de América del Sur, Salitre 2026 simula una crisis internacional ficticia para evaluar la interoperabilidad entre los países participantes, perfeccionando la planificación, coordinación y ejecución de operaciones multinacionales. La Fuerza Aérea de Chile invitó a la comunidad a observar este despliegue desde distintos puntos de las ciudades, destacando que se trata de una actividad programada y que forma parte del entrenamiento conjunto que se desarrolla en el norte del país.
Una tragedia afectó al sector norte de Antofagasta luego que un voraz incendio consumiera parte de un campamento emplazado en las cercanías de calle Santa Rosa de Huara con Juvenal Morla, dejando como saldo un menor de edad fallecido, nueve viviendas destruidas y 49 personas damnificadas. La emergencia se registró durante la jornada y obligó a un amplio despliegue de recursos por parte del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, luego que las llamas se propagaran rápidamente entre las precarias estructuras del asentamiento. De acuerdo con el balance entregado por los organismos de emergencia, el fuego destruyó completamente nueve viviendas, mientras que otras cuatro resultaron afectadas por daños derivados de las labores de extinción. En total, 30 adultos y 19 menores de edad debieron abandonar sus hogares, quedando damnificados a consecuencia del siniestro. La Central de Alarmas de Bomberos despachó inicialmente a las unidades B-7, BT-7, BR-8, B-10 y Q-2 tras recibir el llamado por fuego en un campamento. Sin embargo, debido a la magnitud de la emergencia, fue necesario reforzar el operativo con más recursos y personal especializado. En el lugar trabajaron ocho compañías del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta bajo el mando del primer comandante Alfonso Olivera, movilizando a un total de 102 voluntarios que combatieron intensamente las llamas para evitar que el incendio se extendiera a sectores colindantes. La situación más dramática se confirmó una vez controlada la emergencia, cuando se informó el fallecimiento de un menor de edad. Las circunstancias de su muerte y el origen del incendio deberán ser determinadas por las investigaciones que desarrollarán los organismos competentes. Mientras continúan las pericias para establecer las causas del siniestro, equipos de emergencia y organismos públicos coordinan acciones para apoyar a las familias afectadas por una de las emergencias más graves registradas en los últimos meses en el sector norte de Antofagasta.
Formarse en un centro de excelencia para regresar y disponer ese conocimiento al servicio de su región. Ese es el compromiso de Daniel Isla, médico egresado de la Universidad de Antofagasta (UA), quien actualmente se encuentra en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC) realizando su especialización en Medicina de Urgencia. Su formación es posible gracias a una beca financiada por el Gobierno Regional de Antofagasta (GORE), en el marco de un proyecto adjudicado por el Departamento de Ciencias Médicas de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Antofagasta, denominado “Formación de Capital Humano especializado en el Depto. De Cs. Médicas, FACMO, UA, COD. BIP 40067599-0, iniciativa que materializa una alianza destinada a fortalecer la formación de especialistas y responder a las necesidades sanitarias del territorio. La apuesta tiene un claro sentido social: que profesionales vinculados con Antofagasta accedan a formación médica especializada de alto nivel y que posteriormente ese conocimiento regrese a la región, beneficiando a pacientes, equipos de salud y nuevas generaciones de médicos. Formarse para regresar Egresado de la UA y docente de la institución entre 2022 y 2025, Isla tiene claro cuál será el destino de los conocimientos que está adquiriendo. “Mi compromiso con la Región de Antofagasta es formarme lo mejor posible durante mi especialidad para retornar y entregar todo mi conocimiento a la salud de la región”, señala. Su compromiso se traduce en tres objetivos: contribuir a mejorar la atención en el Servicio de Urgencia del Hospital de Antofagasta, fortalecer la formación de los médicos que egresan de la UA y aportar a una atención de mayor calidad para la comunidad. Daniel reconoce también la responsabilidad que implica recibir una oportunidad financiada con recursos públicos. “Para mí es importante saber que este proyecto tiene una gran inversión y eso me motiva aún más a fortalecer mis conocimientos y mi calidad profesional”, afirma. Una medicina más humana La vocación de Isla tiene también una historia personal. Antes de convertirse en médico, conoció el sistema de salud como paciente y acompañando a familiares en hospitales y consultas. Esas experiencias fueron construyendo su convicción de que la medicina debe combinar excelencia profesional con cercanía y humanidad. “Ser médico significa tener la responsabilidad de acompañar a los pacientes en uno de los momentos más difíciles de la vida, que es la enfermedad. No solamente significa hacer diagnósticos y tratar, sino también acompañar, escuchar y tomar decisiones importantes que puedan marcar el camino de esa persona”, explica. Esta mirada cobra especial relevancia en Medicina de Urgencia, donde pacientes y familias enfrentan situaciones críticas, muchas veces marcadas por la incertidumbre y el temor. Por ello, junto con perfeccionar sus competencias clínicas, Isla espera contribuir a una atención de urgencia cada vez más humana. Conocimiento que se multiplica La elección de la Pontificia Universidad Católica responde a su trayectoria en Medicina de Urgencia, pero también a un elemento que conecta directamente con el futuro profesional de Daniel: la formación docente. “La idea es tener una buena formación para poder ser un aporte dentro de la región, tanto como médico como docente de la Universidad”, sostiene. Su experiencia previa como académico permite que el impacto de esta especialización vaya más allá de la atención de sus futuros pacientes. El conocimiento adquirido podrá también transmitirse a estudiantes y nuevos profesionales, multiplicando los beneficios de esta inversión pública. La alianza entre el Gobierno Regional de Antofagasta y la Universidad de Antofagasta apuesta precisamente por ese efecto: formar especialistas que respondan a las necesidades de la región y del país, generando capacidades que permanezcan y se multipliquen en el territorio. Hoy Daniel Isla se prepara en Santiago. Su horizonte, sin embargo, sigue estando en Antofagasta: volver como especialista, aportar a una mejor atención de salud y contribuir a formar a quienes tendrán en sus manos el cuidado de las futuras generaciones. Una historia que demuestra que invertir en formación médica especializada es también invertir en el futuro y en la calidad de vida de toda una región.
Con una emotiva ceremonia realizada en la Casa Central de la Universidad Católica del Norte (UCN), Radio Sol dio inicio oficial a una nueva etapa en su historia. La entrega simbólica de las llaves de sus nuevas dependencias, ubicadas en el Pabellón J del campus universitario, marcó el comienzo del traslado definitivo de las operaciones de la emisora, consolidando un esperado reencuentro con la institución que forma parte de sus orígenes. La actividad reunió a autoridades universitarias encabezadas por la rectora de la UCN, Dra. María Cecilia Hernández, junto a representantes de la Dirección de Comunicaciones, la Dirección de Proyectos de Infraestructura y el equipo de Radio Sol, quienes destacaron el significado institucional y patrimonial que representa este hito. El regreso al interior del campus universitario no solo responde a un cambio físico de instalaciones, sino también a una visión estratégica orientada a fortalecer el vínculo entre la radio y la comunidad universitaria, potenciando la divulgación del conocimiento, la cultura y el acontecer regional. Más de seis décadas de historia La historia de Radio Sol está estrechamente ligada al desarrollo de la Universidad Católica del Norte. Sus raíces se remontan a octubre de 1966, cuando la entonces Universidad del Norte puso en marcha la primera emisora en Frecuencia Modulada (FM) de Antofagasta. El proyecto nació como la memoria de título del estudiante de Ingeniería Electrónica Raúl Vitalic, quien desarrolló la emisora que posteriormente fue adquirida por la universidad, convirtiéndose en un verdadero hito para las comunicaciones regionales. Años más tarde, en 1982, la casa de estudios creó la Red de Radio y Televisión. Tras adquirir la frecuencia 97.7 MHz, el 24 de abril de 1983 comenzó oficialmente una nueva etapa bajo el nombre de Radio Sol FM, iniciando transmisiones a las 14 horas de aquel domingo. Desde entonces, la emisora se transformó en un referente informativo y musical del norte del país, expandiendo posteriormente su presencia a Arica, Iquique, La Serena y Coquimbo. Un renacer para la radio Durante la ceremonia, la rectora de la UCN, Dra. María Cecilia Hernández, calificó el traslado como un momento histórico para la universidad. Es un momento de gran satisfacción y constituye un hito. La Radio es parte de la historia virtuosa de la Universidad y lo considero como un renacer para abordar las comunicaciones. Es una forma de vincularnos y participar con nuestro entorno de una forma innovadora, señaló. El director de Radio Sol, Pedro Villegas Ángel, reconoció que el cambio implica dejar atrás décadas de historia en las instalaciones de calle Manuel Antonio Matta, aunque aseguró que el futuro abre importantes oportunidades. Estamos felices, aunque con algo de nostalgia por dejar la casa que nos acompañó durante tantos años. Llegar nuevamente a la Universidad Católica del Norte representa una nueva vida para Radio Sol y confiamos en que esta etapa traerá nuevos desafíos y mejores oportunidades para seguir creciendo junto a nuestra audiencia, expresó. En la misma línea, la directora de Comunicaciones de la UCN, Carolina Cortés Carvajal, destacó que este traslado coincide con importantes aniversarios institucionales. Cumplimos 70 años como universidad y también conmemoramos los 60 años de la primera transmisión FM en Antofagasta. Después de mucho trabajo este proyecto se hace realidad y abre el camino hacia una nueva era para Radio Sol, cuyo lanzamiento oficial realizaremos durante octubre junto a toda la comunidad universitaria y regional, indicó. Una radio más conectada con la comunidad El periodista y exdirector de Radio Sol, Eduardo Guggiana Jorquera, valoró especialmente el potencial que ofrece la cercanía con la academia. La radio continuará siendo un medio comercial, pero ahora tendrá una relación mucho más estrecha con la Universidad. Aquí conviven investigadores y académicos de distintas áreas del conocimiento, y el gran desafío será transformar ese conocimiento en contenidos cercanos, útiles y entretenidos para toda la comunidad. Ese será uno de los principales valores de esta nueva etapa, sostuvo. Referente regional A lo largo de más de cuatro décadas, Radio Sol se ha consolidado como una de las emisoras más importantes del norte de Chile. Su programación, credibilidad y cercanía con la audiencia le han permitido mantenerse entre las radios líderes de sintonía según diversas mediciones, además de obtener reconocimientos como el Premio APES a la Mejor Proyección Radial en Regiones. Hoy, desde su nueva casa en la Universidad Católica del Norte, la emisora inicia una etapa que combina tradición, innovación y un renovado compromiso con la información, la cultura y el desarrollo regional, reafirmando su condición de referente de las comunicaciones en el norte del país. Los estudios serán inaugurados oficialmente en el mes de octubre coincidiendo con los 60 años del medio de comunicación de la Universidad Católica del Norte.
Los cielos de la Región de Antofagasta serán escenario de un importante despliegue aéreo este lunes 6 de julio. Entre las 15:00 y las 17:30 horas, aeronaves militares de cuatro países realizarán un sobrevuelo sobre las comunas de Antofagasta, Calama y Tocopilla, como parte de las actividades del Ejercicio Multidominio Salitre 2026, organizado por la Fuerza Aérea de Chile (FACh). La maniobra contempla la participación de aviones F-16, F-39 Gripen e IA-63 Pampa III de las fuerzas aéreas de Chile, Argentina, Brasil y Estados Unidos, los que volarán a una altura aproximada de entre 300 y 600 metros, permitiendo que la comunidad pueda apreciar el paso de estas aeronaves. El sobrevuelo forma parte del programa de entrenamiento de Salitre 2026, ejercicio internacional que reúne a distintas fuerzas aéreas con el propósito de fortalecer la coordinación y la capacidad de respuesta conjunta frente a escenarios complejos. Las operaciones consideran tanto misiones de defensa multidominio como ejercicios de apoyo humanitario, desarrollados bajo procedimientos compatibles con los estándares de la OTAN. Reconocido como uno de los entrenamientos aéreos más relevantes de América del Sur, Salitre 2026 simula una crisis internacional ficticia para evaluar la interoperabilidad entre los países participantes, perfeccionando la planificación, coordinación y ejecución de operaciones multinacionales. La Fuerza Aérea de Chile invitó a la comunidad a observar este despliegue desde distintos puntos de las ciudades, destacando que se trata de una actividad programada y que forma parte del entrenamiento conjunto que se desarrolla en el norte del país.
Una tragedia afectó al sector norte de Antofagasta luego que un voraz incendio consumiera parte de un campamento emplazado en las cercanías de calle Santa Rosa de Huara con Juvenal Morla, dejando como saldo un menor de edad fallecido, nueve viviendas destruidas y 49 personas damnificadas. La emergencia se registró durante la jornada y obligó a un amplio despliegue de recursos por parte del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta, luego que las llamas se propagaran rápidamente entre las precarias estructuras del asentamiento. De acuerdo con el balance entregado por los organismos de emergencia, el fuego destruyó completamente nueve viviendas, mientras que otras cuatro resultaron afectadas por daños derivados de las labores de extinción. En total, 30 adultos y 19 menores de edad debieron abandonar sus hogares, quedando damnificados a consecuencia del siniestro. La Central de Alarmas de Bomberos despachó inicialmente a las unidades B-7, BT-7, BR-8, B-10 y Q-2 tras recibir el llamado por fuego en un campamento. Sin embargo, debido a la magnitud de la emergencia, fue necesario reforzar el operativo con más recursos y personal especializado. En el lugar trabajaron ocho compañías del Cuerpo de Bomberos de Antofagasta bajo el mando del primer comandante Alfonso Olivera, movilizando a un total de 102 voluntarios que combatieron intensamente las llamas para evitar que el incendio se extendiera a sectores colindantes. La situación más dramática se confirmó una vez controlada la emergencia, cuando se informó el fallecimiento de un menor de edad. Las circunstancias de su muerte y el origen del incendio deberán ser determinadas por las investigaciones que desarrollarán los organismos competentes. Mientras continúan las pericias para establecer las causas del siniestro, equipos de emergencia y organismos públicos coordinan acciones para apoyar a las familias afectadas por una de las emergencias más graves registradas en los últimos meses en el sector norte de Antofagasta.